
Tema polémico y delicado, la polución visual encontró un fin abrupto en San Pablo, la gigante ciudad brasilera donde el alcalde Gilberto Kassab consiguió eliminar buena parte de las publicidades en la vía pública y convertirla en una “ciudad limpia”.
El País de España cronica esta polémica con un interesante equilibrio aquí y remite a un relevamiento fotográfico de la San Pablo sin carteles aquí.
A días del inicio de una nueva gestión municipal, ¿no deberíamos sumar a la agenda una discusión a fondo sobre la polución visual en nuestra afeada ciudad? ¿Sería posible una Córdoba sin carteles que rescate el paisaje urbano en su pura dimensión arquitectónica? ¿O eso haría de Córdoba una ciudad todavía más triste y fea? No lo se. Y lo tiro para el debate. Opinen en Comments.