miércoles, junio 27, 2012

Razones (y contrarazones) para ir a vivir con un Android

“Mi Curve querida... me voy a comprar cigarrillos y vuelvo”.
Yo no fumo, pero estoy a punto de usar el “viejo truco” para irme del hogar de RIM y abrazarme al Android verde que hace rato me hace ojitos.  ¿Hago bien, mis amigos?  Recurro a Uds. mientras ensayo razones y contrarazones para irme o quedarme... (sigue aquí).

domingo, junio 17, 2012

García Márquez se perdió en Macondo (5 criterios para diagnosticar la demencia senil)

No quería volver a Buenos Aires porque -temía- aquí iba a terminar todo, ya que en esta ciudad Argentina empezó realmente su historia literaria en 1967.  Llegó como un desconocido -recordaba Tomás Eloy Martínez- y se fue siendo una celebridad.
Hablo de mi entrañable Gabriel García Márquez en pasado porque mucho me temo que -tal como supo ser- ya no es. La demencia senil (quizás en su máscara más temible, el Alzheimer) le ha dado jaque mate a su memoria. A él, precisamente, él que descubrió Macondo, un pueblo donde la gente supo olvidarse el nombre de todas las cosas.

(Nota completa en PX - aquí)

sábado, febrero 05, 2011

¿Una Quilmes a $ 3,90 o una Corona a $ 4,99?


Recuerdo que cuando vino la megadevaluación en el gobierno de Duhalde, la cerveza Corona -que sólo se produce en México y se exporta a todo el mundo- quedó "desubicadamente cara". Es más, recuerdo que usé esa expresión en una nota que molestó al importador que -pobrecito- nada podía hacer frente a esa realidad.
Por eso me sorprendió ver esta mañana de sábado, en las ofertas del Dino, que una Corona de 355cc vale ahora $ 4,99 y -al lado- una lata de Quilmes de 269cc cuesta $ 3,20. Es decir que -comparado en centímetros cúbicos- la cerveza nacional queda muy cerca del paradigma de las cervezas en buena parte de -al menos- latinoamérica.
Sin duda nuestro peso es mucho más fuerte frente al dólar. Sin duda los exportadores han perdido competitividad en esta materia (una de las tantas que integran la competitividad) y sin duda lo importado tenderá a inundar el mercado aunque Guillermo Moreno intente frenarlo.
El debate da para demasiadas cosas, así que lo redondeo en esto: ¿tomarías una Quilmes de 365cc a $ 4,90 o una Corona a $ 5,99? Yo no tengo dudas ;)

martes, enero 18, 2011

Por una nueva generación (¿la generación del 2010?)


(Editorial a El Libro de los Negocios - Lo Que Viene en Córdoba 2010 / 2015)

En uno de sus aportes más singulares a la comprensión de los procesos históricos, el filósofo español José Ortega y Gasset desarrolló el concepto de generaciones como un “nuevo cuerpo social… (cuyos integrantes) vienen al mundo dotados de ciertos caracteres típicos, que les prestan fisonomía común, diferenciándolos de la generación anterior”.
Las generaciones pueden aparecer (o no) cada 30 años y según cómo se paren frente a la generación anterior serán más bien cumulativas (si aceptan el mandato y las ideas de sus mayores) o generaciones de combate (si pugnan por imponer su propio cúmulo de ideas).
La Argentina -en lo político, en lo social y también en lo empresario- está siendo gobernada por los hombres y las ideas que se formaron en torno a 1980, los finales de la dictadura y los principios de esta democracia donde “los que mandan” adquirieron una visión del mundo que -aún dentro de todas las disidencias que tengan los miembros de esta generación entre sí- “unos y otros son hombres de su tiempo, y por mucho que se diferencien, se parecen más todavía”.
El fracaso de esta “generación del 80” ha sido evidente. Sin pretender cargarle todas las culpas de la decadencia argentina, es indudable que -al menos- no pudieron, no supieron o no quisieron dar vuelta la página y poner al país rumbo a las promesas que ya hacíamos sin terminar de cumplir a principios del siglo pasado (y que por eso Ortega y Gasset nos llamó “a las cosas”).
La generación de 1980 está en retirada biológica. Sus miembros, nacidos en torno a 1950 empiezan a extinguirse. En lo político y lo social todavía no asoma -al menos en la superficie- una nueva generación que la suplante, si entendemos -con Ortega- que “cada generación representa una cierta altitud vital, desde la cual se siente la existencia de una manera determinada”.
Me gustaría entusiasmarme con divisar -quizás en su primer esbozo- una nueva generación en el mundo empresarial. Tal vez de esta parte de la sociedad que construye valor para el conjunto -y que muchas veces es injustamente defenestrada-, digo, que del sector empresario, pueda empezar a definirse “la generación del 2010”, una generación integrada por jóvenes maduros nacidos en torno 1975 dispuestos a imponer su propia visión del mundo.
Cuando una generación decide no romper con su antecesora y “los nuevos jóvenes, solidarizados con los viejos se supeditan a ellos: en la política, en la ciencia, en las artes siguen dirigiendo los ancianos -explica Ortega-. Son tiempos de viejos. Pero cuando no se trata de conservar y acumular, sino de arrumbar y sustituir, los viejos quedan barridos por los mozos. Son tiempos de jóvenes, edades de iniciación y beligerancia constructiva”.
Con la sección Lo Que Viene que iniciamos en 2010 y continuamos en 2011, InfoNegocios pretende apuntalar una nueva camada de ejecutivos en la esperanza que se produzca un recambio de dirigentes que -aprendiendo de los fracasos de sus antecesores- construya su propio camino en sus organizaciones y contribuya al proceso de renovación general que necesita la Argentina.
Esta edición de El Libro de los Negocios muestra Lo Que Viene en Córdoba, 160 ejecutivos jóvenes (clase 1975 o posterior) que ya detentan posiciones de decisión en sus empresas. Ojalá también sientan el llamado para sumar su aporte a otros ámbitos de la vida pública.

Íñigo Biain – Director

viernes, octubre 08, 2010

No se muera nunca (Héctor Solasso)



“-Sólo el viento podrá tirarme…

Y no lo hará dos veces”

(Burt Lancaster en “Veracruz”)


Usted se puede morir todos los días, como muchos,

De soledad, de frío, de tristeza

(ya nadie muere de amor desde hace siglos…),

Puede olvidarse respirar de puro distraído,

O ensimismado por las preocupaciones

De esta vida difícil que uno lleva.

Puede, cualquier mañana, decir no me levanto,

O cualquier madrugada gritar yo no me acuesto;

Hay tantas formas de morirse cada día…

A veces solo basta con leer las noticias,

Acordarse del sueldo, las rutinas, las deudas.

Y no vaya a pensar que le pasa a usted sólo,

No, todo lo contrario, es una cosa endémica:

Si alguien dice “ando bien” la gente se le ríe,

No le creen, se burlan, lo aplauden, le hacen rueda…


Pero ojo, que de pronto, así, sin previo aviso

Ni tiempo de asumirse, usted se muere en serio.

Nada de poemita, metáforas ni ritmo,

No señor, nada de eso; digo morir

De enfermedad, de muerte natural o muerte bruta,

Maltrecho, desnutrido o bien por un infarto,

Se queda duro y chau, de verdad y sin cuento.


Ahí es donde realmente empiezan los problemas,

Sin mucha metafísica y sin that is de cuestión;

Si le sucede un viernes o un sábado a la noche

Y si es cierto que los perros mueren solos,

Usted se va a morir más solo que un perro.

Esos días no son para velorios,

Mire si va a salir a encontrar a la gente

Por bares, teatros, cines, persiguiendo el amor

O ejerciendo la noche, tratando de esquivar

Las angustias, la muerte...


El problema es mayor y todo se complica

Si pierde el equilibrio y cae sobre un domingo

Desde el piolín más alto de toda su tristeza;

Se imagina el quilombo un entierro en día lunes,

Justo con la semana que estalla y se despierta

Entre ómnibus repletos, rabia, sueño y apuros,

Café con medias lunas, solcito, primavera,

Portafolios y bancos, documentos y cheques,

Mujeres, guardapolvos, camiones militares,

Y en general, los cines que cambian cartelera…


Y en medio de ese vértigo que hierve, de ese ritmo,

Fíjese qué ocurrencia salir con su cortejo;

Qué gusto de joder dirán algunos,

Cómo se ve, dirán, que a ese le sobra el tiempo…

Ya sé que es doloroso, si no lo tomo a risa,

Pero hasta cierto punto es natural todo eso,

Es lógico que nadie se asombre ni se inmute.

Se ha visto tanto muerto sin flores ni carroza

Que usted no es novedad, más bien estorba,

Altera el orden público saliendo por la calle

Vestido con su traje para entierro;

Piense en las inspectoras tratando de dar paso,

Un réquiem de bocinas y gritos destemplados,

Semáforos en rojo y congestionamientos…


¿Que no tiene la culpa y a cualquiera le llega…?

Nadie se lo discute. Pero mientras aguante

No se deje tirar, no afloje, no se muera.

¿Qué es muy fácil decirlo y en su lugar qué haría…?

Y bueno, qué sé yo… tal vez… si yo pudiera…


Me agarraría con todo a la semana,

Al solcito, al café, a las medias lunas,

A una convicción, a una mujer, a un poema,

Alzaría una lágrima, un beso, una sonrisa

(digo, es un decir, si yo pudiera…),

Sublevaría sueños, velámenes, canciones,

Diría no me rindo y a mí nadie me lleva

Y avanzaría calles gritando como loco;


-¡Morirse es entregarse, claudicar, prostituirse,

La muerte es una puta que con todos se acuesta…!

¡Morirse es desertar, que pongan el cuero otros,

La vida es a mansalva y hay que matar la muerte…!

¡No hay que morirse nunca… defendamos la vida…!

¡La vida… es… a mansalva…! Y hay...

La vida… que…

Matar la…

Muert…