
Siempre he creído que contar y debatir a quién vamos a votar enriquece la discusión política, suma elementos para la toma de decisiones de quienes aún dudan y –sobre todo- incluye un ingrediente de responsabilidad sobre nuestros actos ciudadanos. Si decimos y dejamos sentado a quién vamos a votar, después hay que asumirlo y se nos cierra el camino a la tan típica “tercerización de la culpa” que usamos los argentinos con el “yo no lo voté”.
Entonces propongo que quienes se animen digan acá a quién van a votar el 2 de setiembre en Córdoba, argumentando su decisión, sin agravios a los otros candidatos, ni a otros lectores.
Yo abro las opiniones y en el primer post digo a quién voy a votar para gobernador (la semana que viene, después del debate entre Giacomino, Mestre, Chuit y Riutort) tomaré la decisión y también haré público mi voto a intendente.